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miércoles, 21 de enero de 2026

 FOICA advierte por crisis en la industria frigorífica con plantas cerradas, reestructuras y cientos de trabajadores sin cobertura

La industria frigorífica uruguaya atraviesa un escenario complejo y heterogéneo, marcado por plantas cerradas, reestructuras, extensiones del seguro de desempleo y cientos de trabajadores sin cobertura. Desde la Federación de Obreros de la Industria de la Carne (FOICA) advierten que la situación del sector ganadero, la falta de inversiones, el acceso desigual a los mercados internacionales y las dificultades financieras de algunas empresas profundizan un “panorama incierto” para el empleo.

El presidente de la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (FOICA), Martín Cardozo, analizó la situación actual de la industria frigorífica y advirtió sobre un escenario “heterogéneo”, con plantas que mantienen niveles estables de actividad y otras que atraviesan momentos críticos, con cierres, reestructuras y trabajadores sin cobertura de seguro de desempleo.

A fines de 2025, el presidente de la República, Yamandú Orsi, envió al Parlamento tres proyectos de ley para extender por tres meses el seguro de desempleo a más de 800 trabajadores de la industria frigorífica. Dos de las iniciativas abarcaron el período del 1º de octubre al 31 de diciembre de 2025, mientras que la restante se extendió hasta el 30 de noviembre. Las plantas comprendidas fueron Lorsinal (Montevideo), Rosario (Colonia) y Somicar (Salto).

A comienzos de este año, el frigorífico Casa Blanca, ubicado en Paysandú, anunció la necesidad de reestructurar su plantilla debido a una “superpoblación” de personal. Actualmente, la empresa cuenta con unos 230 trabajadores en actividad, mientras que otros 240 permanecen en seguro de paro. Cardozo recordó que en 2025 la planta estuvo “dos o tres meses sin actividad” debido a su vínculo con Conexión Ganadera, retomando luego el trabajo bajo un esquema de pago al contado por su delicada situación financiera.

A fines de diciembre, la empresa alcanzó un acuerdo con sus acreedores por una deuda que ascendía a 25 millones de dólares, logrando una quita del 62% y comprometiéndose a pagar el resto -unos 9 millones de dólares- en un plazo de 12 años. Sin embargo, tras ese acuerdo, surgió el planteo de una “reestructura”, cuyas características aún no han sido informadas oficialmente.

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Martín Cardozo

“En diciembre había 530 trabajadores; sin que la empresa hiciera nada, se fueron 100 empleados. Hoy la plantilla es de 430, con unos 240 en actividad y cerca de 230 en seguro de paro. No es lo mismo discutir una reestructura con 500 trabajadores que con esta realidad”, señaló Cardozo. Por ese motivo, FOICA convocó a la empresa a una instancia ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a la espera de una reunión tripartita que permita conocer las intenciones concretas de la patronal.

Otra situación crítica es la del frigorífico Lorsinal, de capitales chinos, que lleva casi dos años y medio sin actividad. La última extensión del seguro de paro cubrió los meses de octubre, noviembre y diciembre, pero actualmente los trabajadores se encuentran sin subsidio, en los hechos en situación de despido. Una realidad similar atraviesa Somicar, en Salto, empresa que se encuentra en concurso y cuyos trabajadores también quedaron sin cobertura y avanzan en reclamos judiciales.

En el caso del frigorífico Rosario, que pertenece al mismo grupo empresarial que Lorsinal, la actividad se retomó en septiembre del año pasado, aunque de forma parcial. La planta trabaja dos o tres veces por semana y aún mantiene a unos 80 trabajadores en seguro de paro.

Cardozo subrayó que, “de los aproximadamente 30 frigoríficos del país, solo entre 10 y 11 presentan una situación laboral estable. El resto enfrenta distintos niveles de dificultad, baja actividad, funcionamiento intermitente o cierre total”. 

“No hay una única realidad. La situación es claramente heterogénea y eso nos preocupa de cara al futuro”.

En ese marco, el dirigente explicó que FOICA realizó un planteo “innovador” al gobierno al momento de negociar las extensiones del seguro de desempleo. La propuesta consistió en que “el subsidio se otorgara hacia adelante y no de forma retroactiva”, con el objetivo de generar presión sobre las empresas para que retomen la actividad. “Si el subsidio cubre para atrás, las empresas se descansan. De esta manera, si no reactivan, se enfrentan a despidos”, sostuvo.

Respecto a la percepción de que con 12 millones de cabezas de ganado todos los frigoríficos deberían trabajar a pleno, Cardozo aclaró que ese razonamiento no es lineal. “Uruguay funciona a demanda y depende de los mercados internacionales”, explicó. Las distintas cuotas de exportación -como la 481 o la Hilton-“exigen condiciones específicas de producción y materia prima, cuyos costos no todas las empresas pueden afrontar”.

Además, destacó que la faena histórica del país ronda las 2.200.000 cabezas anuales y que el acceso a determinados mercados requiere inversiones importantes en tecnología e innovación, algo que no todas las plantas están en condiciones de realizar. “Hay frigoríficos que pueden sostener precios incluso a pérdida, y otros que no. Eso termina concentrando la actividad en pocas empresas”, señaló.

Acuerdo MERCOSUR-Unión Europea

Al referirse al acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, Cardozo afirmó que es “prematuro evaluar su impacto”. Si bien el acuerdo prevé una cuota de 99.000 toneladas de carne de alta calidad sin arancel, esta deberá dividirse entre cuatro países y no está claro cuánto corresponderá a Uruguay. Además, la cuota Hilton requiere animales criados a pasto, la materia prima más costosa del mercado, lo que vuelve a generar desigualdades entre frigoríficos.

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