sábado, 6 de diciembre de 2014

Las razones para cambiar el Código de Proceso Penal

“Tenemos un Cerro Chato, un Arroyo Seco, un Penal de Libertad con personas inocentes presas y personas culpables sueltas “ dijo el Fiscal de Corte Dr. Jorge Díaz

(Montevideo, por Aldo Roque Difilippo/enviado)  “Los periodistas llegaron para quedarse y van a ser como un archivo adjunto que tendremo que cargar por el resto de nuestros días”  expresó el  Dr. Jorge Díaz, Fiscal de Corte y Procurador General de la Nación al referirse a los cambios que se vienen instrumentando en el  Poder Judicial y especialmente  en lo que tiene que ver con la comunicación y difusión de los casos.  Recordando que el nuevo Código de Proceso Penal que, entre otras cosas, modifica el sistema de audiencias judiciales, convirtiéndolas en públicas y orales, significará, entre otras cosas que “los periodistas tendrán  acceso al juicio, pero no a la investigación” por tanto “andará por ahí el Sr. Fuentes (ironizó) dando vueltas”. El Fiscal de Corte  comentó que “nosotros no vamos a optar por la instancia del vocero” tal como lo tiene la Suprema Corte de Justicia para  relacionarse con la prensa. Ya que entiende que deberá ser el  propio Fiscal que intervenga en los casos quien  mantenga ese vínculo con la prensa, considerándolo “un tema ético” ya que “tenemos que aprender a recibir críticas”. Comentando que si el Presidente de la República, los Ministro o los Directores de Entes públicos reciben críticas por su función “quienes somos nosotros para no recibirlas”.  Adelantando “vamos a ser muy cuestionados”.

El desprecio de las víctimas
 Díaz  expresó “¿Por qué es importante cambiar el proceso penal?  Parece una pregunta de Perogrullo  pero  es importante que  los comunicadores sociales lo tengan claro para que lo puedan trasmitir de  alguna forma a la ciudadanía, puesto que parte de la ciudadanía no concibe no ve el funcionamiento del proceso penal como un problema. Más  bien la ciudadanía apunta al tema de la seguridad  o la inseguridad cuando hablamos de estos temas y no a un tema de eficacia  o de garantías procesales y personales. Nosotros tenemos un Código  de Proceso penal que es inquisitivo. Es un proceso escrito, reservado, que hemos heredado de las leyes de España y que hemos  adecuando a lo largo del tiempo pero que en lo sustancial sigue siendo exactamente lo mismo. Este Código de Proceso Penal ha fracasado rotundamente. En primer lugar ha fracasado frente a la víctima, porque no respeta, no ampara ni reconoce a la víctima. Es más, ni siquiera la trata como un sujeto de derecho, la trata como un objeto de prueba.  No le reconoce ningún derecho, no la ampara,   y yo diría que muchas veces la ignora. Y en algunos casos  hasta la desprecia. Es decir, frente a la víctima del delito, este  proceso nuestro de hoy ha fracasado rotunda y completamente. Pero a mi juicio ha fracasado frente a los victimarios a quienes encierra sin sentencia en cárceles que no son las más adecuadas. Las cifras del Comisionado Parlamentario, para no tomar ni las de la Corte ni la del Ministerio del Interior,  indican que el 64% de  la población carcelaria del país  no tiene sentencia condenatoria.  Son cifras  record  mundial prácticamente. Entonces hemos fracasado frente a las víctimas. Hemos fracasado frente  a los  victimarios, y además hemos fracasado en la eficacia y en  la eficiencia de  la persecución penal”.

Selectivo con los pobres
 “Todos sabemos que el sistema  procesal penal es selectivo. Que apunta básicamente a los delitos que cometen aquellos  sectores de la sociedad más desprotegidos.  Si uds. van a cualquiera de nuestros establecimientos carcelarios  se van  a encontrar que la enorme mayoría de las personas  privadas de libertad son jóvenes, pobres, con muy escasa formación  cultural; en general pertenecen todos al mismo segmento social. Es decir la selectividad del sistema es alta”.
Más adelante el Dr. Díaz agregó “no estoy haciendo una crítica desde la atalaya, ni mirando la realidad por binoculares, estoy haciendo una  crítica en base a lo que he vivido durante los últimos 20 años. O sea soy partícipe de ese fracaso, no porque los operadores seamos ineptos. Es  porque el diseño del sistema está mal.  En esta sala está presente el juez más rápido del país, Luis Dante Charles; y fue el juez más rápido durante los últimos 20 años, mientras fue juez de primera instancia.  Sin embargo los mismos indicadores se le aplicaban a él. Porque el sistema parte de la base de que una persona es inocente y que es procesada, se la procese sin prisión. Pero luego,  si durante el proceso es liberado, aun cuando le salga una sentencia condenatoria a la pena máximo no va a la Cárcel. Entonces tenemos un sistema que  tiene el 64% de las personas privadas de libertad sin sentencia y tenemos cerca de un 90%  de personas que están condenadas  y que están sueltas. Es decir, tenemos un Cerro Chato, un Arroyo Seco, un Penal de Libertad con personas inocentes presas y personas culpables sueltas. Esta es la conclusión final que hay que   hacer de este sistema. Si alguien se lo puede explicar a Doña María y a Don José yo les pago. No lo entiende nadie. Pero además tenemos otra cifra reveladora, el 98% de las penas que se dictan en el Uruguay son de condena. Solamente el 2% de absolución. Yo le preguntaría a los Señores Jueces y a  los Fiscales que están presentes y a la Señora Defensora si esto se da porque tenemos unos Fiscales que son unos fenómenos y que logran sentencia de condena en todos los juicios y los defensores son todos unos burros. No. Esto se da por la sencilla razón de que  quien realiza la investigación es el Juez  con el agravante que el mismo Juez es el que dicta la sentencia.
Es un problema del Juez. No, el Juez lo que hace es aplicar la Ley según su real saber y entender. Me consta que el sistema ha funcionado y ha descansado sobre las espaldas de los operadores  y en particular de los jueces, sino hace ya mucho tiempo que se hubiera ido totalmente de madre. Si todavía sigue es por eso, porque los jueces han más o menos con ponderación y prudencia han tratado de aplicar un sistema que es absolutamente irracional”.

Vulnera los DDHH
Insistiendo el Dr. Díaz “¿por qué hay que cambiarlo?” al Código de Proceso Penal, porque “además, si Uruguay fuera demandado ante una Corte internacional por vulnerar los Derechos Humanos en juicios, lo pierde 13 a 0. Uruguay sería condenado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos si fuese demandado por su proceso. De hecho ya la Comisión lo observó en el caso Peirano  por el tema de la prisión preventiva. Pero si fuera demandado no tengo ninguna duda  seríamos condenados por la prisión preventiva,  seríamos condenados porque el mismo Juez que investiga es el que dicta sentencia, se está vulnerando el proceso de imparcialidad, etc. etc. Entonces, tenemos que cambiarlo. Necesitamos cambiarlo”.