miércoles, 20 de agosto de 2014

Una calle para Paitta


A partir de hoy una calle de Las Piedras (Canelones) lleva el nombre de Antonio Omar Paitta, mercedario detenido desaparecido en la pasada dictadura cívico-militar.




El Sindicato Único de la Construcción (SUNCA) y la Intendencia de Canelones homenajearon  al mercedario Antonio Omar Paitta nominando una calle de Las Piedras con su nombre. Paitta era  obrero de la construcción, y cuando fue detenido en 1981 vivía en esa localidad del departamento canario.
En la tarde de este miércoles se realizó un acto que contó con la presencia de numeroso público, homenajeando a Paitta.
La calle Paraguay, a la altura de la ruta 48 y Rodó, lleva su nombre a partir de hoy.



Antonio Omar Paitta: Era casado y padre de tres hijas. Obrero de la construcción, militante sindical y miembro del Partido Comunista de Uruguay. Desde Mercedes pasó a vivir a Montevideo. El 21 de setiembre de 1981 es detenido al salir de su casa. Su voz fue reconocida por Victoriano González, sindicalista detenido en “La Tablada”, entre el 28 de setiembre y el 20 de octubre de 1981.
Uno de los documentos recabados por la Secretaría de Derechos Humanos para el pasado reciente da cuenta de la detención y muerte de Paitta:

“Detención
Fecha: 21.09.1981.
Lugar: Salió de su domicilio a las 10.30 horas y no regresó.
Hora:
Circunstancia:
Reclusión: Centro clandestino de detención “La Tablada”.
Testigos: Es visto en prisión por V.G.C. (sindicalista metalúrgico, detenido entre los días 28.09 y 20.10.1981).
Testimonios: Testimonio oral de V.G.C. ante la Comisión para la Paz (21.12.2000): Todos los días terminados en 8 de cada mes mantenía un contacto clandestino con Antonio Paitta, en un lugar y una hora (16 hs.) que sólo ambos conocíamos. El día 28.09.1981 fue ese contacto en una calle, detrás de la fábrica de cemento, y ya al entrar había un operativo. Iba con mi hijo menor para disimular e intenté pasar desapercibido, pero fue imposible. El operativo montado incluía 7 u 8 autos y unas 20 a 25 personas. (...) De allí fue llevado, encapuchado, a un lugar desconocido -creía que era el Batallón 13 de Infantería- a cuyo primer piso, al cual se acce
día por una escalera de caracol, tenían lugar las sesiones de tortura. (...) Para demostrarme que Paitta estaba detenido, le dijeron: “¿ves, lo tenemos acá?”. Y aunque estaba encapuchado, trajeron a Paitta de quien reconocí claramente la voz. Lo primero que le preguntaron fue su nombre, y él con voz dolida dijo lentamente su nombre completo: Omar Antonio Paitta Cardozo; enseguida le dijeron que leyera el nombre de “esta cédula de identidad”, y leyó mi nombre completo, y el interrogatorio continuó. Un par de días después escuché a Paitta -estando ambos en los calabozos de la planta baja, a una distancia de 5 o 6 metros- quien gritó una noche entera hasta el día siguiente, gritaba “me muero, me arde el pecho”, “agua”. Como respuesta a esos gritos le pegaban más. Se sentía que estaba muy mal. Luego no supe más nada”.

Hasta el momento nada se sabe del paradero de sus restos.
Una baldosa por la memoria recuerda su figura en el monumento al trabajador de la construcción  la  rambla de Mercedes.

(*) Las fotos que acompañan este artículo fueron extraídas del muro de Facebook del Semanario El Popular.



www.agesor.com