Concentración y marcha el 25N
La Secretaría de Género, Equidad y Diversidad Sexual del PIT-CNT convoca a participar de la concentración y marcha masiva que se desarrollará el próximo martes 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Basada en Género. En este marco, la vicepresidenta del PIT-CNT con especial atención a temas de género, Carolina Spilman, recordó que es necesario denunciar “todas las formas de violencia”, incluida la “violencia de tener que vivir con un salario mínimo de 25 mil pesos”.
El próximo martes 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Basada en Género. En ese marco, se realizará una concentración a las 18:30 en Plaza Cagancha, seguida de una marcha por la avenida 18 de Julio, con intervención feminista y posterior llegada a la explanada de la Universidad de la República, donde se estima que sobre las 19:30 se leerá una proclama.
Desde la Secretaría de Género del PIT-CNT se explicó que la convocatoria del 25N se realiza bajo la consigna: “Contra todo tipo de violencia, nuestra voz es lucha y resistencia”, y que la movilización busca visibilizar que la violencia “no es un problema privado, sino un modelo económico basado en la desigualdad, la precarización, la falta de políticas públicas, la impunidad y un sistema que se sostiene sobre los cuerpos y el trabajo no pago de las mujeres”.
“Violento es el salario mínimo”
Carolina Spilman sostuvo al Portal del PIT-CNT que el movimiento sindical transita un momento especial, ya que un día antes de la marcha la central presentará su propuesta tributaria, que plantea aplicar una sobretasa del 1% al 1% más rico del país, unas 25.000 personas con patrimonios iguales o superiores al millón de dólares en inmuebles, tierra y capital financiero para destinarlos a combatir la pobreza infantil. “Todo esto no son cosas separadas ni distintas, porque entendemos que la violencia en este país se sostiene también en ese modelo de desigualdad que queremos combatir. Vivimos en un país que tiene una brecha salarial muy importante, que hoy es de casi un 25%, y eso impacta en la vida de las mujeres y también en la vida de las infancias”, remarcó.
Indicó además que existe “una porción de la población que gana 25.000 pesos, los 25.000 pesistas”, y que, al analizarlo más en detalle, “una cantidad relevante de esas personas son mujeres”.
“Somos las mujeres las que estamos más precarizadas laboralmente, las que sostenemos las tareas de cuidados y el trabajo no remunerado, y todo este combo de desigualdad lleva a que muchas veces seamos las víctimas perfectas para el sistema que sostiene las situaciones de violencia”, remarcó la dirigente sindical.
Señaló que para una trabajadora jefa de hogar con salario mínimo y que sufre violencia en alguna de sus formas, incluso violencia laboral, es extremadamente complejo sostener procesos de denuncia. “Más allá de que existan protocolos o redes, es muy difícil que esa trabajadora pueda sostener un proceso de denuncia o que pueda decir ‘renuncio y me voy a otro lado’”.
Agregó que esta realidad se agrava frente a otras manifestaciones extremas de violencia, como los femicidios. “Hay algunos casos que se pueden contabilizar y otros no, porque no están caratulados como tales. Todo esto son preocupaciones que tenemos desde el movimiento sindical”.
En relación con la propuesta tributaria de la central, sostuvo que “cuando se habla de gravar al 1% más rico, se entiende que esto es una propuesta profundamente feminista, porque se trata de redistribuir la riqueza y de mejorar la vida de las personas”.
Remarcó que esta iniciativa busca comenzar a resolver la pobreza infantil. “Esos niños son hijos de mujeres pobres. No es que los niños nacen pobres, nacen en hogares pobres y son hijos de mujeres pobres, y eso tampoco queremos invisibilizarlo”.
Spilman afirmó que el movimiento sindical está “muy expectante con esta discusión”, que considera “correcta y necesaria” por tratarse de “una cuestión de justicia social y justicia hacia las mujeres”.
Señaló que el Estado “tiene una deuda muy importante” con las mujeres, “algo que vuelve a constatarse cada vez que se presenta un Presupuesto Nacional en el que se ve que la vida de las mujeres no es prioridad de Estado. Eso nos duele, nos preocupa y nos ocupa”. Aseguró que aún no están cubiertas las necesidades básicas de trabajo y vivienda digna, y aunque reconoció que “parece haber alguna propuesta para empezar a solucionar el tema de la vivienda”, advirtió que el camino “es muy lento para las mujeres” y que “las emergencias están ahí, están latentes”.
Ataques a derechos conquistados
Spilman también se refirió a los casos de violencia vicaria que han ocurrido semanas pasadas y a los embates de sectores conservadores que buscan recortar derechos. “La violencia vicaria este año nos golpeó fuertemente en distintos casos aberrantes y preocupantes. Es la violencia que se ejerce contra las infancias para afectar a las madres”, dijo.
Cuestionó la ley de tenencia compartida, porque “obliga a que los niños sean forzados a convivir con ese agresor. Se los revincula mediante la justicia de forma forzosa. Hay incluso casos de NNA víctimas de agresiones sexuales a los que igual se los revincula con esa figura paterna. A veces los chiquilines no quieren ir e igualmente la justicia interfiere y hace que se revinculen”, cuestionó.
También criticó los “ataques constantes de algunos legisladores” a la Ley de Violencia Basada en Género. Mencionó que el principal argumento de estos sectores es “la cantidad de denuncias falsas”, pero subrayó que “no hay datos” que lo respalden. “Nadie en su sano juicio quiere atravesar un proceso de denuncia con todo lo que esto implica, porque atravesar un proceso de denuncia es terrible en Uruguay. Lo primero que te va a suceder es que van a poner en duda lo que decís, porque te revictimizan cada vez que tenés que hacerlo. Probar una agresión es muy difícil. A veces es tan difícil que nuestras propias compañeras terminan desistiendo. Dicen: ‘Sí, me gritó, me amenazó pero estábamos solos, ¿cómo voy a probar que me gritó?’”.
La dirigente insistió en la necesidad de incorporar la dimensión económica a la agenda feminista del movimiento sindical. “Venimos hablando de que hay que hablar de todos los tipos de violencia, por eso nuestra consigna. Pero las mujeres también tenemos que hablar de plata. Siempre eso quedó en segundo plano. Y violento es el salario mínimo también. Que no tengas para llegar ni a mitad de mes porque ganás 25.000 pesos y mantenés dos gurises, es una forma de violencia impresionante”.
Por último, la vicepresidenta adjunta del PIT-CNT dijo que el foco actual del movimiento sindical debe incluir la justicia tributaria. “Sí, obviamente que hablamos de violencia vicaria, de violencia institucional, de todos los tipos de violencia. Pero hoy entendemos que las mujeres tenemos que ir por este tema. Tenemos que hablar de dinero, desigualdad y poder, porque el sistema está hecho 'a medida' para que las mujeres no salgamos de los diferentes ciclos de violencia y nosotras luchamos por cambiarlo todo”.

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