miércoles, 3 de julio de 2013

Aniversario

 El Golpe de Estado y la resistencia de Centenario




A 40 años de  la detención de nuestro Director, Eduardo Víctor Boga.



CARDONA
ALDO DIFILIPPO



En junio de 1973 irrumpió en el país la dictadura cívico-militar. Soriano sobresale en el escenario nacional por ser uno de los departamentos con más compatriotas  convertidos en trágicas víctimas  de la represión: 10 (Carlos Cabezudo, Ricardo Blanco, Nebio Melo, Wiston Mazzuchi, Elba Gándara, Luján Alcides Sosa, Alfredo Bosco, Antonio Paitta, Ricardo Altamirano, Modesto Quiñones), a los que hay que sumarle dos víctimas trágicas, Joaquín Kluver, y  Ramón Peré, ambos asesinados en un par de episodios en las calles montevideanas. En el caso de Peré, nacido en Agraciada pero vinculado a Colonia y posteriormente a Montevideo, se constituyó en el primer muerto de la dictadura al ser ejecutado de un disparo el 6 de julio de 1973, en un episodio por el cual fue procesado en el 2011 el Coronel retirado Tranquilino Machado.
Desde el comienzo del año 1973 los hechos hacían presumir que algo grande podría suceder. Lo que quizá  nadie intuía era la magnitud de los hechos.
Cardona no estuvo ausente a ello, y tuvo a Centenario y especialmente a su director, Eduardo Víctor Boga, como  uno de sus protagonistas. Por eso resulta interesante repasar aquellos periódicos convertidos hoy en símbolo de la resistencia democrática a la naciente y avasalladora dictadura cívico-militar.

1973 año conflictivo

El año 1973 se caracterizó por la conflictividad y las noticias relacionas a las carencias de algunos alimentos. Centenario  reflejaba esa realidad nacional, intercalada con las noticias locales: “el 26 de marzo próximo las viviendas del Barrio K4 cumplen dos años de habilitadas. El hecho  sería común, si no mediara una situación conflictual entre los adjudicatarios e  Intendencia Municipal. Sucede que al entregar las viviendas  a sus adjudicatarios, éstas se encontraban con serios desperfectos de construcción que fueron denunciados inmediatamente, abriendo un proceso largo de relamos”… (24/07/73). A la que se le sumaban “Críticas al gobierno” por la suba de precio de la carne,  de las materias primas, o los pr
oblemas de los productores locales:  “un día negro fue el partes ppdo., para los productores de queso de la zona, que concurrieron a la feria de ventas. Además de los bajos precios se registró una total retracción  en la compra”…(31/03/73).
Lo  que se vivía en el departamento, además de las crónicas puntuales, queda en evidencia  en datos estadísticos que proporcionó la propia Jefatura de Policía de Soriano, detallando que en 1972 en el departamento se registraron:  17 suicidios, 28 intentos de suicidos, 31 dementes enviados a Montevideo, 3.109  detenciones de mayores, 1.359 detenciones de menores, 207 remitidos a la cárcel, 267 menores remitidos al Consejo del Niño, 96 allanamientos efectuados, 169 armas decomisadas; entre otros aspectos.
“Subió  la leche y aquí no ha pasado nada” editorializaba Centenario (19/7/73), $ 110 costaba el litro. El pan también experimentó un aumento, pasó de $ 90 a $ 115 el quilo de pan grande común, con aumentos de entre el 10% al 27,7% de acuerdo al producto.
El 9 de junio de 1973 el diputado Ariel Díaz denunciaba en la Cámara la detención de varios trabajadores en Mercedes, y lo que muchos después negaron durante largo tiempo, las torturas ocurridas en el Batallón Nº 5. Centenario recogió las manifestaciones del diputado Díaz, quien calificaba la situación de grave ya que había varios trabajadores “sin proceso ni informe de las causas”. Se trataba de Arturo Echenique, el estudiante Oscar Lapalma detenido mientras distribuía volantes, a los que se le sumaron Luis Rava, Miguel Canedo, Raúl Perrone, Miguel Centurión y Walter Ledesma. El “único delito ha sido el de luchar permanentemente  por la defensa de la dignidad de quienes trabajan y producen, de bregar día a día por mejores salarios” expresaba Díaz. “Estas son las causas  y no otras de que se reprima, se encarcele y se torture”.

Detuvieron al Director

Obviamente que los artículos aparecidos en Centenario comenzaron a molestar.  Hasta que el 27 de junio  los cardonenses se enteraron que “en la madrugada de hoy el Presidente de la República, en acuerdo con los ministros del Interior y Defensa, dictó un decreto por el cual se disolvieron las Cámaras Legislativas”. Concluyendo que “las limitaciones a nuestra labor informativa, no bien delimitada aún, nos impiden, por precaución mayores comentarios”. Pero la precaución duró poco. Unos días después la imprenta de Centenario imprimió un volante encargado por los obreros de Juan Lacaze que se habían unido a la Huelga General, y en las páginas del periódico comenzó a recordarse que  ingresábamos al “Mes de la Constitución”, transcribiendo capítulos textuales de la Carta Magna. 
La CNT (Central Nacional de Trabajadores) respondió al Golpe de Estado con una huelga general. Ya lo había resuelto en 1968 cuando se intuía podía producirse una intentona golpista, por lo que las fábricas de todo el país paralizaron sus actividades, en una movilización masiva de trabajadores nunca antes vista. En Juan Lacaze (Colonia) las  movilizaciones populares exigían material impreso para  difundir las actividades,  y la imprenta de Centenario realizó ese trabajo. El hecho, sumado a la conocida filiación política  de izquierda de Eduardo Víctor  Boga provocó un desenlace casi previsto. Un operativo militar irrumpió en las  puertas del periódico, y armados a guerra ingresaron. Metralleta en mano y con tono imperante comenzaron a pedir documentos.  El 14 de julio Boga había escrito un artículo por demás revolucionario para la época, titulado “Solo el freno de la Constitución”  enumerando preceptos artiguistas.
El hecho conmocionó a la familia de los trabajadores del Periódico, y de un sector de la sociedad, aunque no de toda, como lo recuerda Juan José Viacava en una entrevista que  publicaremos en nuestra próxima edición, ya que muchos se agolparon en la vereda de enfrente a Centenario y aplaudieron cuando vieron cómo los militares subían y se llevaban detenido a Eduardo Víctor Boga.
Lejos de amedrentarse quienes quedaron en Centenario insistieron y comenzaron a colocar en cada edición, en la parte superior del periódico un recuadro bien destacado alternando frases de José Gervasio Artigas “La cuestión es sólo entre la Libertad y el Despotismo”, Luis A. de Herrera “No es con ruido de las armas que se apaga el clamor público”, entre otros. O  una muy sugestiva: “AMNISTIA”; y en caracteres más pequeños “para el fútbol de fecha 21 de agosto de 1973 ¿traerá consecuencias?”. Junto a ella otro recuadro “34 días lleva detenido nuestro director, señor Eduardo Víctor Boca.  Esperamos su pronto regreso”. Así hasta que se cumplieron 99 días en que estuvo detenido. Después de eso las frases en inquietantes negritas siguieron apareciendo. “Los pueblos son libres de decidir su suerte” (Artigas), “La Constitución del 30 decía que quería la Libertad, pero preparaba el Despotismo” (José Batlle y Ordóñez), “Tengamos fe en que el derecho constituye la fuerza” (Abraham Lincoln), entre otras. Desafiando el poder de facto hasta el 15 de mayo de 1974. Las presiones y las amenazas de los dictadores hicieron que Centenario aplacara su discurso, pero no su prédica democrática.





PERIODICO CENTENARIO, 29/7/2013