miércoles, 22 de marzo de 2017

Las consecuencias  de un  asado

*Lacalle Pou y Larrañaga  intentaron  restar importancia al hecho  político generado  por la ausencia de los intendentes  de “Todos”  en el  asado  en la chacra de Besozzi.




Aunque los dos intentaron  restarle trascendencia y  sacar  el foco de la atención de allí el  asado en la chacra del  senador  Besozzi sigue dando  de  hablar. Los senadores  Jorge Larrañaga  y  Luis  Lacalle  Pou coincidieron  el  mismo  día  y a la misma hora en la  Expoactiva  2017 y fueron abordados por  los medios  de prensa  sobre este  tema.  Paradójicamente a afirmó “hay que tender puentes” tirando el tema hacia otro sector “los problemas no son los de los políticos, los problemas son los del país, y por un asado, un Partido no va a tener problemas". Agregando “esas noticias diarias terminan siendo más importantes que la realidad que estábamos hablando, es una anécdota”.

No  es  serio

  En  tanto  el  senador  Jorge  Larrañaga reafirmó su "respaldo total a los intendentes municipales. No pasa por mi cabeza indicarle a los intendentes qué tienen que hacer o con quién reunirse, porque somos una colectividad política de hombres y mujeres libres y no podemos ser indicativos en ese sentido. No creo en el Uruguay partido al medio, nos gustarán unos más que otros, pero el Uruguay que viene debe conversarse con todos. Y después no me gusta que algunos compañeros que eran gente que participaba en la invitación y en la convocatoria del asado, resulta que faltando algunos días se echaran para atrás. Ustedes saben quienes, resulta que antes los que corrían presurosos para sacarse una foto con el viejo Mujica cuando era Presidente, ahora ponen el grito en el cielo, no es serio eso”.

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Lacalle Pou escupió el asado y dividió el Partido Nacional

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El almuerzo convocado por el senador Besozzi a sus ex colegas Intendentes y al ex presidente José Mujica generó una notoria división en la interna del Partido Nacional. Todo surgió por una idea lanzada en un grupo de WhatsApp donde, sin intencionalidad política, se encargó de remarcar Besozzi propuso que la reunión se realizara en su chacra. Tomó el guante el frenteamplista Marcos Carámbula y comenzó a convocar a los ex intendentes. Los que no estuvieron fueron los frenteamplistas Patricia Ayala (Artigas), Ana Olivera (Montevideo) y Oscar de los Santos (Maldonado). Los colorados Germán Coutinho (Salto) y Marne Osorio (Rivera). Pero las ausencias más evidentes fueron las de los ex intendentes pertenecientes al sector Todos liderado por Luis Lacalle Pou: Carlos Enciso (Florida), Benjamín Irazabal (Durazno), José Luis Falero (San José), y Armando Castaingdebat (Flores). Es que, aunque no fue reconocido públicamente, Lacalle Pou encomendó a sus intendentes no concurrir a esta reunión. Sergio Botana ironizó sobre este aspecto: “Parece que la mamá de algunos no quiere que se junten con los nenes malos”. Besozzi se mostró sorprendido, reiterando que no se trataba de una reunión política. En tanto Carlos Enciso al dialogar con Centenario argumentó que él no se prestaría para “una encerrona de marketing” ya que esa reunión se mantenía en reserva y un par de días antes varios medios de comunicación dieron la novedad, lo que para el intendente de Florida significó que la misma tenía otra connotación. Máxime participando Mujica “quien nos pegó durante toda la campaña electoral”. Besozzi al dialogar con Centenario argumentó “quien piense que por juntarnos a comer un asado le hacemos propaganda a Pepe, está equivocado. Mujica no precisa de nosotros. Él viene, se sienta en un banco de la plaza y están todos ustedes (por los periodistas) para ver qué dice”.
Más allá de la anécdota la lectura que puede hacerse es que Lacalle Pou ve un rival en la contienda en la interna nacionalista. Podría decirse que Jorge Larrañaga, líder de Alianza Nacional llegó a su techo electoral, y ya fue superado por Lacalle Pou. En tanto Besozzi surge como figura de recambio en la interna del Partido Nacional. Una figura sin enemigos ni en la interna ni el resto de los partidos políticos, y que si su sector lo proyecta puede pelearle a Lacalle Pou en el terreno que lo impulsó: la juventud, el personaje campechano, y el recambio generacional para el Partido Nacional. Todo dependerá del camino que decida tomar Alianza Nacional y el propio Besozzi en las próximas elecciones. Si decide volver a la contienda departamental por la Intendencia, o pretende permanecer en el Senado.
De otra manera no se entiende por qué el líder joven del sector mayoritario del Partido Nacional impida a sus intendentes a participar de un almuerzo de confraternidad con el ex intendente y actual senador Mujica, en notoria retirada, como él mismo lo dijo, producto de sus 82 años.

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lunes, 16 de enero de 2017

Expectativa  por el fallo en la mega causa  Cóndor


Este  martes  17  de enero se  conocerán  las  sentencias a  los acusados  en la Mega causa Cóndor. Será  en Italia y entre ellos  hay militares relacionados al secuestro y desaparición de  mercedarios.



Uruguay  espera  con expectativa  el fallo que  dictará la  justicia  italiana  este  martes  17  de enero  por  la  mega causa  Cóndor.
Lo  que acontezca   en el Aula  del Búnker del  penal  de Rebibbia será  seguido de  cerca  por  instituciones  de  Derechos  Humanos, familiares y  víctimas del terrorismo de  Estado  en la pasada  dictadura  cívico-militar. Si bien el juicio  involucra  a 34  acusados pertenecientes  a los más  altos militares de varios países, en Uruguay la atención  está centrada  en los uruguayos  y especialmente  en la figura  de  Jorge  Trócoli, quien fuera a exiliarse en  Italia  y terminó  detenido, y  sobre quien  reae  la  denuncia por el  secuestro asesinato  de  25  ciudadanos  uruguayos .  Hechos ocurridos en Argentina  y Uruguay entre  1977 y 1978.
Situaciones que  también  tocan a  Soriano  ya que  entre  los  25  casos entre los que se lo sindican a Trócoli están  los de  Carlos Babezudo, y  Alfredo Bosco.

Entre   los 34 acusados uruguayos están:
Gregorio Álvarez (recientemente fallecido),  Jorge Troccoli, Ricardo Arab, José Gavazzo,  Luis  Maurente, Ernesto Ramas, Jorge Silveira, Gilberto Vázquez, Ernesto Soca, Juan  Larcebeau,  Jorge Sande, Ricardo Medina, Iván Paulón, Ricardo Chávez Domínguez  y Pedro Mato.  Más el  ex canciller de la  dictadura  Juan Carlos Blanco.


@gesor  ha seguido de cerca  este  sonado caso. Algunas de las  notas  publicadas  pueden  consultarse  en los siguientes enlaces:





viernes, 30 de diciembre de 2016

Los 3  mercedarios muertos antes del golpe de Estado

Joaquín  Kluver, Cecilia Gianarelli  y  Juan Fachinelli fueron  3 mercedarios que murieron antes del  golpe  de Estado  de 1973. La Secretaría  de Derechos Humanos  de para el pasado  reciente los  incluyó en la investigación  histórica recientemente  publicada.




(por Aldo Roque Difilippo) El listado  de  personas    asesinadas  antes  del golpe de Estado de   1973, recientemente  actualizado por la Secretaría  de Derechos Humanos  de para el pasado  reciente, incluye   3  sorianenses;  documentación  información  sobre  sus  casos:  Joaquín  Kluver,  Cecilia Gianarelli y Juan Fachinelli.
La historia  de  Joaquín  Kluver  es  quizá  la  más  conocida. @gesor  ha  abordado  su historia y peripecia en  varias oportunidades. Aqúí   pueden leerse un par  de  artículos al respecto: http://www.agesor.com.uy/noticia.php?id=2445  o http://www.agesor.com.uy/noticia.php?id=13677
 Pero  este   informe  agrega  un  par de casos  más  de  sorianenses  asesinados  previo a golpe  de  Estado  de  1973:  Cecilia Gianarelli  y  Juan Fachinelli.

Cecilia Beatriz  Gianarelli Avilanació  en Mercedes  el 29 de agosto de 1952. Era sotera,  estudiante de Magisterio y militaba  en el Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros  con el alias de Carla.   Falleció  el 13 de  setiembre  de1972 en las calles Gral.Flores  y Luis A.de Herrera, en Montevideo.
Había estado en prisión en  julio  de 1970 “y  es  dejada en libertad el 25.03.1972. Días  antes  de la fecha  de su  muerte, el día  2  del mismo mes, había  sido nuevamente  requerida públicamente y paso  inmediatamente a  la clandestinidad” expresa el  documento  que incluimos completo al final  de este artículo.
“El 13 de setiembre se encuentra con un procedimiento de control de documentación  llevado a cabo por una patrulla de las Fuerzas Conjuntas. Al serle solicitada su identificación exhibe documentos falsos que despiertan la sospecha de los efectivos militares. En ese momento intenta resistirse a la detención, siendo gravemente herida de muerte por un integrante de las Fuerzas Conjuntas. Es trasladada al Hospital Central de las Fuerzas Armadas, llegando al mismo sin vida”.

Puntualizándose que  la responsabilidad institucional”  es  de las “ Fuerzas Conjuntas. Comprende genéricamente a las tres Armas y a la Policía, debido a que no se ha podido dilucidar quienes realizaron este operativo”.


Juan Rosendo Fachinelli: nació en Mercedes, estaba  casado  y  era  estudiantes de Arquitectura y profesor  de dibujo en secuncadia. Militaba en el  Movimiento de Liberación Nacional–Tupamaros con el alias de “El  canario Enrique”.
Fue  detenido el 27 de junio  de 1972 por efectivos  del Batallón  de Infantería N° 1  “Florida”. Fue interrogado allí, y en esa dependencia murió.
“El testimonio de Adriana Castera, menciona a los siguientes efectivos militares: Capitán Tabaré Camacho, Capitán Carlos Calcagno, Teniente Grignoli, Teniente Armando Méndez y Teniente Sergio Caubarrere”, expresa el documento que incluimos al final de este informe. Un segundo testimonio  coloca  a  Héctor Amodio Pérez  como  el  delator que propició la detención y el destino  de  Fachinelli: “Según el testimonio de Carlos Martell, en la detención de Juan Rosendo Fachinelli interviene Héctor Amodio Pérez: “Carlos Martell le recordó la historia de Juan Rosendo Facchinelli, alias Enrique, un estudiante de Arquitectura encargado de los berretines del MLN que fue detenido y conducido al Batallón Florida. Un día, los militares le dieron la libertad pero la palabra de Amodio lo impidió. “Lo largaban, se iba, y viene Amodio, lo reconoce, y pa' dentro. Lo empiezan a torturar y a los dos o tres días muere'”. El “traidor” del MLN negó conocer a Facchinelli. Pero minutos más tarde, dijo: “Yo lo traje de la calle'”. Anécdotas como ésta pueblan el expediente del juzgado. (La Diaria, 14/08/2015).
Sobre las circunstancias de su  muerte  “existen dos versiones que refieren a situaciones disimiles.  Según lo testimoniado por Adriana Castera –detenida en la misma unidad militar- fallece al ser empujado desde lo alto de una escalera, siendo el propio enfermero del Batallón de Infantería N° 1 - “Florida”, de apellido Eguren, al que le exigen mentir con respecto al modo en el que el detenido muere: “A un enfermero del batallón de Infantería No. 1, Eguren, le exigen informar que Facchinelli se tiró por una escalera que llevaba a la sala de tortura. El enfermero manifiesta a la testigo que eso no es cierto, que lo mataron en la tortura”2.
La versión oficial indica que Fachinelli escapa de sus custodias, y atenta contra su vida, al tirarse desde los altos de una escalera”.


A  continuación  incluimos los  3  documentos  relativos a  estos  sorianenes recientemente liberados por la Secretaría  de Derechos Humanos  de para el pasado  reciente.




Las 204 responsabilidades  del Estado

Secretaría de DDHH para el pasado reciente confirma lista de 204 personas muertas por  responsabilidad directa del Estado  entre 1963  y 1984.
La Secretaría de Derechos Humanos para el pasado reciente liberó información  referida a la “Investigación histórica sobre asesinados políticos por responsabilidad y/o aquiescencia del Estado (13 de junio de 1968 - 27 de junio de 1973)”.
Expresando que “el eje de esta investigación histórica está centrada en el período  llamado de “crisis de la democracia y el Estado de Derecho”, entre 1968 y 1973, no  bajo  la dictadura, y  especialmente  en  el  fenómeno del  asesinato  por  razones  políticas o muertes atribuibles a la responsabilidad del Estado a través de la  intervención de sus organismos militares y policiales especializados en la represión institucional así como a través de la conformación de una para-estatalidad represiva y clandestina con su secuela de víctimas (amenazas, seguimientos, detenciones, secuestros, desapariciones, asesinatos, mutilación de los cuerpos, ocultamiento institucional de pruebas   y documentos)”.

Agregando “se trata de la reconstrucción del contexto de dicha violencia institucionalizada y de la adopción  de  medidas gubernamentales legitimadas por  una “legislación de excepción” que se tornó permanente en la época (Medidas Prontas de Seguridad,  suspensión  de  garantías  individuales,  estado  de  guerra  interno, ley de seguridad del Estado y del orden interno, intervención y autonomización del Ejército y constitución de las Fuerzas  Conjuntas,   intervención   de   la   justicia   militar   en   el juzgamiento de civiles, campañas de psicopolítica, etc.)”.

  Puntualizando que  son 204  las personas fallecidas por  responsabilidad  directa del Estado  entre 1963  y 1984. “Asimismo el universo de detenidos-desaparecidos en el período 1968-1973 es de 3 casos, en tanto que en el período de la dictadura (1973-1985) se constataron, hasta la actualidad, 190 casos de desaparición forzada, lo que suma en total 193 víctimas detenidas-desaparecidas entre el 13 de junio de 1968 y el 1º de marzo de 1985”.  Con una puntualización  “Al momento de cerrarse la presente investigación, en diciembre del año 2016, existen aún cinco casos en proceso de investigación, cuyos nombres aparecen en listados de fallecidos en el período o en denuncias parlamentarias u otra documentación, pero no se ha podido avanzar en la dilucidación concreta de sus circunstancias de muerte”.
Listado de muertos y asesinados 1968-1973 (orden cronológico por fecha de detención o secuestro)  lo  incluimos  en el documento  adjunto.



viernes, 23 de diciembre de 2016

Empiece  por  casa  presidente  Vázquez



Aldo Roque Difilippo

El presidente Vázquez fue al Vaticano a buscar respuesta sobre los  desaparecidos cuando  puede  tenerla a  poca  distancia de Casa de Gobierno,  en el centro de  Mercedes, o  en  cualquier  dependencia policial militar  del país.



En la  reciente entrevista  del  presidente  Tabaré Vázquez  con el  Papa  Francisco  se  anunció  que  el Vaticano  posibilitará  el  acceso  a  archivos de los  años de la pasada  dictadura  que pudieran  contener  información  sobre los detenidos desaparecidos. Presidencia  de la República  en su  página  web  anunció  que “a fines enero comenzará trabajo con los archivos del Vaticano
En la conferencia de prensa, Vázquez adelantó que la Embajada de Uruguay en el Vaticano comenzará las tareas preparatorias para el análisis de los archivos para ubicar más información que sirva a la investigación de los crímenes contra la humanidad perpetrados por la dictadura (1973-1985) y el paradero de los detenidos-desaparecidos. “La idea mía es que lo más rápidamente posible se empiece a trabajar con los archivos del Vaticano. A más tardar a mediados de enero próximo”, sostuvo”.

¿Qué pretende  Vázquez?

En  una  primera  lectura  parecería  ser  una  buena   noticia. Alentadora  para  continuar  profundizando   en el esclarecimiento  de los casos  todavía sin  resolver  que  dejó  el pasado período  de facto. Pero, ¿qué presente  encontrar  en  Europa  el presidente  Vázquez  que no  tenga  aquí?  O que  no quiera  encontrar  aquí  en  Uruguay.  Sin dudas  que  de  los  archivos  de  cualquier institución,  pueden  surgir  elementos que  habiliten  líneas  de  investigación; y mucho más  de una  institución  como la Iglesia Católica.  Pero  el Estado  uruguayo,  desde  la  reinstitucionalización  de la  democracia  se ha negado  a  investigar  en  sus  propios  archivos. Primero   negando  su  existencia, y cuando  la   contundencia  de la  evidencia  no  dejaba margen  para otra  cosa, sencillamente  negando  la  posibilidad  de  acceso a esa documentación.  Y no  sólo  durante  los gobiernos   del Partido Colorado o  del  Partido Nacional, sino  especialmente  en  estos  tres períodos del  gobierno  frenteamplista  donde  han  aparecido   voluminosa  cantidad  de  documentación que no  ha sido  debidamente estudiada. Es  más  ni  siquiera  se  ha dado  la posibilidad  de clasificarla.  


Archivos en el centro de Mercedes

Más  allá  de  los hechos ya conocidos  sobre dependencias  militares,  en  Montevideo, donde  se ha sabido de la  existencia  de   voluminosa  documentación que podría  contener información relevante para profundizar las  investigaciones  sobre los detenidos desaparecidos,  acá  nomás,   en  pleno  centro  de Mercedes  existe un nada despreciable archivo cerrado literalmente al acceso a   cualquier  posibilidad  de investigación.  En  Jefatura  de  Policía  de Soriano en  un sub suelo  debajo de la  escalera  principal  existe  una  habitación  repleta  de documentación. Mucha  de   esa  información  es  sobre  el  trabajo  ordinario realizado  por las  diferentes   dependencias policiales, pero  también  podría  contener información  reveladora de cómo  operaban  las fuerzas   policiales,  no  solamente en  el período  de facto, sino también en  democracia  porque el espionaje  militar  y policial  continuó  hasta bien entrada  la  democracia; aunque algunos  jerarcas  lo   negaron ostensiblemente.
En  diciembre  de 2013  nos  entrevistamos  con el  entonces  Jefe  de  Policía de Soriano, Washington  Curbelo junto con un grupo  de  colegas que  investigábamos  estos  hechos. Uno  de esos  investigadores entregó a Curbelo una  carta firmada por el Ministro  Eduardo Bonomi  pidiendo  se  nos  dejara  acceder a  esos  archivos  para realizar  este  trabajo.  Bajamos  al  sub  suelo,  comprobamos el volumen  de  documentación  que  contiene  pero no  se  nos  permitió ni  tomar  notas  ni fotografías.
Accedimos   un  día, como  licencia, por única  vez, como  para que  constatásemos  que  lo que veníamos  diciendo  de  tiempo atrás  era  cierto. Pero  al otro  día cuando pretendíamos  comenzar el trabajo,  la puerta  volvió  a trancarse  por una  contraorden  que no entendimos y  todo volvió al comienzo.

En  cualquier lugar del Uruguay
 Ahora  sabemos   cómo  fueron  los hechos,  que la  red  de  espionaje  y  seguimiento  a  partidos  políticos, gremios, y ciudadanos comunes, siguió funcionando  en  plena  democracia generando  voluminosas carpetas  en  los  archivos  que  el gobierno uruguayo  nunca  revisó.  Que incluso  negó  su  existencia y ahora  el presidente Vázquez  pretende  obtener  respuestas  en el Vaticano cuando podría  tenerla a  pocas distancia  de Casa  de  Gobierno, en  Mercedes,  o  en  cualquier  dependencia policial  o militar  del país.  Porque  si  estos archivos  policiales  aún hoy  están en  Mercedes nada  hace  suponer que en el centro  de cada capital  departamental  no  exista  una  habitación  similar  con  información  relevante  aún  intocada, y  lacrada  a cualquier posibilidad  de  acceso.




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