viernes, 23 de diciembre de 2016

Empiece  por  casa  presidente  Vázquez



Aldo Roque Difilippo

El presidente Vázquez fue al Vaticano a buscar respuesta sobre los  desaparecidos cuando  puede  tenerla a  poca  distancia de Casa de Gobierno,  en el centro de  Mercedes, o  en  cualquier  dependencia policial militar  del país.



En la  reciente entrevista  del  presidente  Tabaré Vázquez  con el  Papa  Francisco  se  anunció  que  el Vaticano  posibilitará  el  acceso  a  archivos de los  años de la pasada  dictadura  que pudieran  contener  información  sobre los detenidos desaparecidos. Presidencia  de la República  en su  página  web  anunció  que “a fines enero comenzará trabajo con los archivos del Vaticano
En la conferencia de prensa, Vázquez adelantó que la Embajada de Uruguay en el Vaticano comenzará las tareas preparatorias para el análisis de los archivos para ubicar más información que sirva a la investigación de los crímenes contra la humanidad perpetrados por la dictadura (1973-1985) y el paradero de los detenidos-desaparecidos. “La idea mía es que lo más rápidamente posible se empiece a trabajar con los archivos del Vaticano. A más tardar a mediados de enero próximo”, sostuvo”.

¿Qué pretende  Vázquez?

En  una  primera  lectura  parecería  ser  una  buena   noticia. Alentadora  para  continuar  profundizando   en el esclarecimiento  de los casos  todavía sin  resolver  que  dejó  el pasado período  de facto. Pero, ¿qué presente  encontrar  en  Europa  el presidente  Vázquez  que no  tenga  aquí?  O que  no quiera  encontrar  aquí  en  Uruguay.  Sin dudas  que  de  los  archivos  de  cualquier institución,  pueden  surgir  elementos que  habiliten  líneas  de  investigación; y mucho más  de una  institución  como la Iglesia Católica.  Pero  el Estado  uruguayo,  desde  la  reinstitucionalización  de la  democracia  se ha negado  a  investigar  en  sus  propios  archivos. Primero   negando  su  existencia, y cuando  la   contundencia  de la  evidencia  no  dejaba margen  para otra  cosa, sencillamente  negando  la  posibilidad  de  acceso a esa documentación.  Y no  sólo  durante  los gobiernos   del Partido Colorado o  del  Partido Nacional, sino  especialmente  en  estos  tres períodos del  gobierno  frenteamplista  donde  han  aparecido   voluminosa  cantidad  de  documentación que no  ha sido  debidamente estudiada. Es  más  ni  siquiera  se  ha dado  la posibilidad  de clasificarla.  


Archivos en el centro de Mercedes

Más  allá  de  los hechos ya conocidos  sobre dependencias  militares,  en  Montevideo, donde  se ha sabido de la  existencia  de   voluminosa  documentación que podría  contener información relevante para profundizar las  investigaciones  sobre los detenidos desaparecidos,  acá  nomás,   en  pleno  centro  de Mercedes  existe un nada despreciable archivo cerrado literalmente al acceso a   cualquier  posibilidad  de investigación.  En  Jefatura  de  Policía  de Soriano en  un sub suelo  debajo de la  escalera  principal  existe  una  habitación  repleta  de documentación. Mucha  de   esa  información  es  sobre  el  trabajo  ordinario realizado  por las  diferentes   dependencias policiales, pero  también  podría  contener información  reveladora de cómo  operaban  las fuerzas   policiales,  no  solamente en  el período  de facto, sino también en  democracia  porque el espionaje  militar  y policial  continuó  hasta bien entrada  la  democracia; aunque algunos  jerarcas  lo   negaron ostensiblemente.
En  diciembre  de 2013  nos  entrevistamos  con el  entonces  Jefe  de  Policía de Soriano, Washington  Curbelo junto con un grupo  de  colegas que  investigábamos  estos  hechos. Uno  de esos  investigadores entregó a Curbelo una  carta firmada por el Ministro  Eduardo Bonomi  pidiendo  se  nos  dejara  acceder a  esos  archivos  para realizar  este  trabajo.  Bajamos  al  sub  suelo,  comprobamos el volumen  de  documentación  que  contiene  pero no  se  nos  permitió ni  tomar  notas  ni fotografías.
Accedimos   un  día, como  licencia, por única  vez, como  para que  constatásemos  que  lo que veníamos  diciendo  de  tiempo atrás  era  cierto. Pero  al otro  día cuando pretendíamos  comenzar el trabajo,  la puerta  volvió  a trancarse  por una  contraorden  que no entendimos y  todo volvió al comienzo.

En  cualquier lugar del Uruguay
 Ahora  sabemos   cómo  fueron  los hechos,  que la  red  de  espionaje  y  seguimiento  a  partidos  políticos, gremios, y ciudadanos comunes, siguió funcionando  en  plena  democracia generando  voluminosas carpetas  en  los  archivos  que  el gobierno uruguayo  nunca  revisó.  Que incluso  negó  su  existencia y ahora  el presidente Vázquez  pretende  obtener  respuestas  en el Vaticano cuando podría  tenerla a  pocas distancia  de Casa  de  Gobierno, en  Mercedes,  o  en  cualquier  dependencia policial  o militar  del país.  Porque  si  estos archivos  policiales  aún hoy  están en  Mercedes nada  hace  suponer que en el centro  de cada capital  departamental  no  exista  una  habitación  similar  con  información  relevante  aún  intocada, y  lacrada  a cualquier posibilidad  de  acceso.




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