miércoles, 13 de agosto de 2014



Procesaron por estafa a una mujer que utilizaba a niños para hacerse de dinero


* Colocaba alcancías en comercios con  la foto del niño y sus supuestas enfermedades. El Juez Souto la procesó con prisión.



MERCEDES
ALDO DIFILIPPO



La Justicia Letrada de Mercedes dispuso el procesamiento con prisión de una mujer que usó el nombre de un niño para  recaudar dinero.  Según se comprobó la mujer, de iniciales S.K.C.A. venía realizando esta maniobra desde 2012 para hacerse de dinero, por lo que el Juez Marcelo Souto la procesó con prisión por  “un delito continuado de estafa”.
Los hechos se originaron en la ciudad de Dolores. La mujer, junto a otras personas, se las ingeniaban para llevar a cabo campañas de apoyo a personas con dificultades  de salud, en su mayoría niños que enfrentaban distintos tipos de problemas. Una maniobra que la venían realizando desde hacía algún tiempo, recibiéndose denuncias tanto en Mercedes como en otras localidades.

Los hechos
Centenario accedió al auto de procesamiento dictaminado por el Dr. Souto, que sobre los hechos relata que “un día de noviembre de 2012 no habiéndose podido determinar en autos la fecha específica, la madre del niño de autos y denunciante se encontraba en un comercio de la ciudad de Dolores  con su hijo, en esa oportunidad el niño hablaba fuerte porque tenía un problema en los oídos, siendo abordada la indagada quien interroga  sobre la patología del mismo. Cuando se retiraba del comercio es abordada nuevamente por la indagada quien le manifiesta que era parte de una cooperativa de  ayuda  a personas de bajos recursos, e invitándola la denunciante a concurrir a su casa, donde mantuvieron una conversación, manifestándole la indagada que esa cooperativa  entregaba una suma de $ 5.000 (pesos uruguayos cinco mil) por semana a personas que se encontraban en esa situación.  En un momento de la conversación la denunciante sale de su casa a pedido de su madre dejando la indagada en su domicilio y dentro de su cartera que estaba sobre una cama, estaban todos los documentos y fotocopias de los mismos de su hijo, cuando regresa la indagada le pide un número de celular  para ponerse en contacto con ella, dándole la denunciante un número incorrecto, porque según su relato le había inspirado desconfianza  y se retira del lugar”.  Otro hecho relatado  ocurrió en enero de 2013 cuando “la denunciante  concurre a un local de Abitab y la encuentra a la indagada la que le manif
iesta que la iban a llamar para pedirle autorización para empezar a pedir ayuda para sus hijos”. En febrero de ese año  varias personas le avisan que en Mercedes “habían colocado  en distintos lugares alcancías con la foto de su hijo pidiendo colaboración, extremo que motivó que la misma radicara la denuncia policial, atento a que no había autorizado ninguna campaña de pedido de ayuda, ni tampoco su hijo padece ninguna de las enfermedades que se había colocado en las alcancías en los distintos comercios”.

Las alcancías
La Dirección de Investigaciones  corroboró la existencia de esas alcancías que tenían un cartel con la Cédula de Identidad del niño, de iniciales DSC, expresando que era “portador de parálisis cerebral con compromiso bilateral a  predominio de  hemicuerpo izquierdo, espástica, de probable etiología prenatal. Microcefalia. Compromiso cognitivo y de la comunicación sin lenguaje oral, con  mejor  comprensión. Trastorno conductual. Epilepsia  sintomática en tratamiento, actualmente en crisis. No asocia  trastorno sensorial visual ni auditivo. Complicaciones  ortopédicas. Dependiente total para las actividades de la vida ordinaria”. 
El niño, agrega  el relato de los hechos de la sentencia judicial, fue periciado por el Médico forense, concluyendo que  si bien presentaba “antecedentes por infecciones respiratorias, alergia, dermatitis atópica, anemia ferropénica, reflujo  gastroesofágico, bronco espasmos”, no coinciden con   “las patologías que se habían descripto  en las múltiples alcancías repartidas”.
A su vez los  propietarios de los comercios donde se habían colocado las alcancías  relataron que  “en la mayoría de los casos fue una mujer sola a dejar la alcancía, así como a retirarla dejando otra vacía en el lugar, habiéndose realizado esta actividad por varios meses”.
Ante todos estos elementos la Fiscalía pidió el procesamiento y prisión de SKCA “bajo la imputación de un delito continuado de estafa. No oponiéndose la defensa a la calificación delictual”. Concluyendo el Dr. Marcelo Souto, Juez penal de Mercedes, en procesar con prisión a la mujer aplicándole los artículos 58, 60 y 347 del Código Penal.





PERIODICO CENTENARIO, 13/AGOSTO/2014