miércoles, 6 de agosto de 2014


Educación no es  una  “preocupación central de los candidatos” políticos



Fenapes: “se discute de otras cosas”  y no sobre  los “temas estructurales que vienen de larga data”.





MERCEDES
ALDO DIFILIPPO



José Olivera, Secretario General de la Fenapes (Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria) criticó a Secundaria por la falta de respuesta a  la carencia de docentes. “Hay más de 3 mil horas docentes sin adjudicar” se quejó Olivera.  Comentando en diálogo con Centenario “hoy no tenemos cómo poder cubrir esas licencias. Por lo tanto aquí hay que discutir profundamente cómo  incentivamos una política fuerte en términos no solamente de promover el ingreso de nuevas generaciones a la docencia, sino de contener a docentes con años de docencia y formación que hoy están dejando el aula”.


¿En lo nacional qué es lo que está preocupando a Fenapes?
-Básicamente los errores que sigue cometiendo el Consejo de Educación Secundaria. Nosotros hemos insistido que hay serios problemas de gestión por parte de la administración, que no se han subsanado, y el anuncio público de intervención de lo que fue el departamento de recursos humanos no ha sido suficiente para corregir los graves errores que ha tenido el organismo desde el punto de vista de la gestión. Ha habido dificultades importantes en lo que tiene que ver en la división hacienda, y en la división  jurídica.  Sigue sin resolverse, o  por lo menos no conocemos cómo se va a resolver la falta de docentes. Un tema que viene agravándose año a año, y que desde el principio de este año tiene como corolario que hay más de 3 mil horas docentes sin adjudicar. A eso hay que sumarle las dificultades que están teniendo los centros educativos para  poder cubrir las suplencias que se generan en el tiempo normal del desarrollo del curso. Por lo tanto, hay preocupación por cómo efectivamente mejoramos el sistema educativo en su conjunto, y particularmente cómo encontramos los mecanismos para que la  administración de garantías a todas las partes, no solamente a los trabajadores, sino también a los propios estudiantes para que puedan ejercer su derecho a la educación.


¿En lo local el reclamo sigue siendo el cuarto Liceo?
-Ahí hay un tema complicado. Lamentablemente la proyección del presupuesto quinquenal al principio de este periodo no se está cumpliendo. Hoy nos encontramos que centros educativos que estaban presupuestados para su construcción están siendo sustituidos por  nuevas modalidades constructivas de muy mala calidad, donde liceos que estaban planificados con un costo aproximado a los 2 millones de dólares se sustituyen por obras que  no superan los 400 mil dólares. Con un método constructivo que nadie puede dar garantías de su calidad. No se ha cumplido en tiempo y forma lo que se ha planificado, y el Liceo 4 de Mercedes.
Lo terrible del caso es que nosotros no conocemos ninguna respuesta formal que implique decirnos qué significan los centros educativos comunitarios. Nos estamos encontrando que Liceos que estaban presupuestados para su construcción, como el Liceo 5 de Las Piedras, que estaba planificado, hoy se lo  sustituye por   un centro educativo comunitario, con estas características constructivas y que no  sabemos la propuestas pedagógicas que se va a instalar allí, por lo tanto tenemos un profundo desconocimiento de estas propuestas. Las autoridades no han sido claras en trasmitir  ni a los propios consejos desconcentrados  ni   a los sindicatos.

Una de las cosas que sigue preocupando es el ausentismo docente. ¿Cómo lo   vienen valorando ustedes?
-Hay un problema estructural que es la falta de docentes.  Año tras año hemos venido denunciando la cantidad de horas que no se logran cubrir en el período lectivo. A esto se suman las dificultades de poder cubrir suplencias que se generan a partir de ciertas licencias. Estamos hablando de un sector altamente feminizado. El 75% de los docentes en secundaria son mujeres, muchas de éstas en edad de procreación, por lo tanto, las licencias maternales y de distintas causas abundan año a año. Hoy no tenemos cómo poder cubrir esas licencias. Por lo tanto aquí hay que discutir profundamente cómo  incentivamos una política fuerte en términos no solamente de promover el ingreso de nuevas generaciones a la docencia, sino de contener a docentes con años de docencia y formación que hoy están dejando el aula.
Estamos hablando de uno de los temas que hoy, en el marco de esta campaña electoral, no vemos que sea una preocupación central de los candidatos, y que lamentablemente,  a pesar que el tema educación está en la campaña, se discute de otras cosas y no de estos temas estructurales que vienen de larga data.


Con un problema que viene desde Primaria, porque hoy los maestros sindicalizados están discutiendo el tema de que queden practicantes a cargo de las clases. A su vez ustedes en Secundaria precisan docentes. Pero suponemos que no a cualquier precio.
-Ese es un tema clave, porque lo que hay que asegurar al estudiante son los mejores docentes.
El tema de la formación es un tema clave. La  calificación adecuada de esos cuerpos docentes también es clave, pero las autoridades no han puesto sobre la mesa un plan concreto de como revertir esta situación.
Por lo tanto nosotros estamos dispuestos a discutir estos temas, y otros, sobre la base que la administración es la primera responsable de tirar una propuesta arriba de la mesa, cosa que no ha hecho hasta el momento.


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Soluciones mágicas
¿Crees  que para el sistema político sigue siendo prioridad el tema educación?
-En los discursos si, después en los hechos hay grandes diferencias.  Un discurso que atraviesa todo el espectro político, tanto al oficialismo como a la oposición. Hay preocupación por proponer soluciones aparentemente mágicas sin resolver los problemas estructurales del  sistema educativo, que pasa por las condiciones edilicias, por mejorar las condiciones de aprendizaje, mejorar las condiciones de  trabajo del cuerpo docente y  los trabajadores en general  de la educación pero  parecen ser temas que no preocupan al sistema político en su conjunto, y se discute si son 200 días de clases, si se va a dar más inglés o más informática, y no los problemas estructurales que tiene el sistema educativo.




PERIODICO CENTENARIO, 6/AGOSTO/2014