lunes, 15 de julio de 2013

Ministro de Transporte y Obras Públicas  apostó por la participación pública privada en las obras de reparación de rutas



Quien rompe  paga: “Quienes se benefician tienen que pagar” dijo, pero “no es poner peaje, porque  hoy se puede controlar por GPS y por satélite”.


MERCEDES
ALDO DIFILIPPO



Las rutas departamentales se están rompiendo por la cantidad de camiones que transitan. En Soriano especialmente la 21. ¿Qué planes tiene el Ministerio?
-Si. No quisiera que pensáramos que el progreso productivo es una desgracia para el país. Nosotros estamos terminando  el pliego, falta que el Ministerio de Economía y Finanzas y la OPP terminen de dar sus opiniones para lanzar el primer pliego de contrato para la participación pública privada, que tomará la ruta  24  y la 21 en su totalidad.

¿Cuál  es la situación del Corredor bioceánico?, teniendo en cuenta que en el quinquenio no se consideraba el arreglo de la ruta  14, pero en virtud de la creación del puerto de aguas profundas  va a ser necesaria.
-En este quinquenio una inversión de ese tipo va a ser imposible,  más  allá de los mantenimientos que tenemos que hacer. Porque  un proyecto  que incluye la rutas transversales del Uruguay, la ruta 26 y la 14, de las cuales se han olvidado toda la vida quienes nos antecedieron, implica pensar un proyecto nuevo, de una ruta que no es continua,  y que  hay que pensarla en términos de un millón de dólares por quilómetro de ruta nueva. Insisto  si vamos a encarar una obra hay que hacerlo en un contrato de participación público privada. Debería ser de doble vía, lo que implicaría dos millones de dólares por quilómetro, en una ruta que está conectando esta zona del país con La Coronilla. Pasando por todos los departamentos. Es vital,  por lo menos debería llegar al cruce con alguna  ruta que nos conectará con el Brasil. Creo que es  una de las obras que hay que encarar especialmente. Si yo tuviera lo que tiene el Ministro de  Trasporte  y Obras Públicas de Turquía que me dijo que para una ruta de  350 quilómetros disponía de 8.300 millones de euros, creo que la  podríamos hacer. Pero  como le contesté, ése es el presupuesto de 10 gobiernos uruguayos, cualquiera sea el  partido. Aun así creo que hay que encararla, y hay que  ir avanzando progresivamente. Lo primero que hay que hacer es el proyecto. Lo segundo es invitar a los privados a asumir  riesgos, ese es el contrato de participación público privado.  Un privado que consigue financiación, que proyecta, ejecuta y mantiene durante 20 años, y el Estado paga en cuotas esa obra. Eso es o que vamos a hacer con la 21 y la 24. 


¿Al inaugurarse la Estación Fluvial de Villa Soriano amerita que la ruta 95 tenga algún  tratamiento especial?
-Debería, pero  no prometo cosas que no voy a poder hacer.
Obviamente ésta se incorporará a las prioridades que tenemos en otros puntos. Porque  en el plan del quinquenio tenemos el aumento  de la oferta portuaria y los  ingresos  a  puerto. Acá está implicando un aumento de la oferta portuaria, que incluye también el turismo.
Estamos invirtiendo lo que nunca se invirtió en el Uruguay; 200 millones de dólares, promedio, por año desde el 2008 a la fecha. El año pasado invertimos 232 millones de dólares en rutas; y no alcanza  es cierto, pero no podemos estar poniéndole cada vez más impuestos a la gente. Ahora que vienen las elecciones sería bueno que todos los partidos pongamos en nuestros programas dos cosas, un fondo de mantenimiento vial nacional y departamental, de modo de saber con qué recursos se va a contar anualmente para no estar con la vicisitud de ingresa  o no ingresa, y la segunda cosa, que en algún momento hay que  pagar por el uso de la ruta.  Quienes se benefician tienen que pagar, que no es poner peaje, porque  hoy se puede controlar por GPS y por satélite.




PERIODICO CENTENARIO, 13/JULIO/2013