martes, 25 de junio de 2013

Avances y obstáculos en el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres uruguayas




* Observatorio Nacional en género y Salud Sexual y reproductiva.




El 52 % de las jóvenes que actualmente tienen  entre 15 y 17 años  ya se iniciaron  sexualmente. Quienes hoy tienen entre 19 y 35 años la edad media fue de 17 años.  Las mujeres que hoy tienen entre 36 y 49 años, la media de iniciación sexual fue a los 19 años de edad.
El 57,5% de las mujeres manifestó tener conocimiento sobre sus derechos sexuales y reproductivos, siendo las de más edad y más educadas quienes lo conocen en mayor medida. Sin embargo, sólo el 27% de las mujeres acudieron a consultar en servicios de salud sexual y reproductiva. Asimismo, casi la mitad de ellas depende de la voluntad de su pareja para usar preservativos.
Los datos surgen de una investigación del Observatorio Nacional en Género y Salud Sexual y Reproductiva 2011–2012 de Mujer Y Salud en Uruguay (MYSU).
El 69% de las mujeres reportaron, en los últimos dos años, la realización del estudio Papanicolau (PAP), mientras que el 43% de las mujeres no controla por sí misma el uso del método anticonceptivo y una de cada cuatro mujeres de entre 15 y 24 años con ciclo básico o menos, declararon impotencia a la hora de negociar con sus parejas sexuales si éstas no quieren usar preservativo.
El estudio cuantitativo consistió en una encuesta de hogares representativa de todo el país. Se encuestaron a 1.128 mujeres en edad reproductiva (15 a 49 años).

Reproducción y anticoncepción

El estudio refleja que  las mujeres con mayor nivel educativo tuvieron su primer hijo,  en promedio, 7 años más tarde que las mujeres con menor nivel de estudios. Considerando  el MYSU que es clave “el papel de la educación como plataforma de acceso a la igualdad de oportunidades y derechos, favoreciendo  grados crecientes  de autonomía y empoderamiento para la toma de decisiones reproductivas y sexuales de las mujeres”.
Dicho enfoque establece que si bien casi la totalidad de las mujeres dijo haber acudido y realizado un número adecuado de consultas obstétricas durante el embarazo, sólo el 51% se realizó el test de detección de sífilis y el 75% la realización del test de VIH.
Las mujeres con menor nivel educativo inician su vida  sexual activa en forma más temprana. Un 36% de las  mujeres con menos de ciclo básico se iniciaron a los 15 años o antes, frente al  12,5% de las mujeres con  estudios terciarios.
El nivel socioeconómico marca también diferencias en la edad de inicio sexual en las adolescentes que tienen hoy entre 15 y 18 años  de edad. 70% de las que pertenecen a los niveles más bajos se iniciaron sexualmente, frente a 46%  de aquellas con nivel socioeconómico más alto.
En cuanto al número de parejas sexuales en el último año, 80% declara haber tenido una. Poco más del 30% de las adolescentes entre 15 y 18 años, declaró haber tenido dos o más parejas sexuales, dato que se puede comprender en  función de esta etapa vital caracterizada por la  exploración y el descubrimiento de la vida sexual  genital. “Ello exige mecanismos de protección  hacia este sector de mujeres generando condiciones para la negociación del uso de preservativo con sus parejas y eliminando barreras para el  acceso oportuno a métodos anticonceptivos  bajo su control”, expresa el informe. Si bien  81,3% de las mujeres mencionaron haber utilizado algún método anticonceptivo en su primera relación sexual. Ese porcentaje desciende a 67,8% en mujeres con menor nivel de  educación. En tanto el  91% de las mujeres entre 15 y 24  años que se iniciaron sexualmente usaron  método anticonceptivo en su primera relación  sexual. Este porcentaje es más elevado que en  otros tramos de edad, especialmente entre  quienes tienen actualmente entre 40 y 49  años.
En cuanto a la obtención de los métodos anticonceptivos, el 70% de las mujeres de los sectores de mayores  recursos y educación accede a ellos a través de farmacia o  comercio. El acceso a métodos gratuitos o  subsidiados a través de ASSE u otros servicios  públicos es declarado por el 50% de las mujeres.  Apenas el 20% de las que tienen cobertura mutual accede a los métodos en sus servicios de salud. “Se trata de un asunto crítico que debe motivar acciones urgentes para eliminar las barreras de accesibilidad a los métodos anticonceptivos en el marco del SNIS garantizando así mejores condiciones para el ejercicio de los derechos reproductivos”, concluye el informe.


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(recuadro aparte)

Algunos números

2 es el número de hijos tenidos por las mujeres y es el número ideal de hijos a tener, por el mayor porcentaje  de las mujeres encuestadas.


27% de las mujeres eran estudiantes durante el último embarazo y nacimiento del hijo/a. La mitad de ellas suspendió sus estudios y luego del parto, sólo la mitad los pudo retomar, aunque no todas logaron culminarlos.

55% de las mujeres  estaba trabajando  cuando su último embarazo.

28,5%  no retornó al trabajo luego de la licencia maternal.

86%  de las mujeres cuyos  partos fueron luego del año 2002, declaró  haber estado acompañada por una persona a su elección durante el parto.

9 de cada 10 mujeres dijo haber asistido a consulta puerperal. Las mujeres con estudios primarios son quienes menos concurrieron. El motivo más mencionado para  no realizar la consulta fue no sentir necesidad de hacerlo.

69% de las mujeres reportaron, en los últimos dos años, la realización del estudio de Papanicolau (PAP), recurso eficaz en la  prevención del cáncer de cuello uterino. 30% de las mujeres no lo  hicieron en ese período y 16% NUNCA se lo realizaron.


90% de las mujeres con vida sexual activa ha realizado consultas ginecológicas y/o en salud sexual  y reproductiva alguna vez en su vida. Este porcentaje  desciende a 66,9% en mujeres entre 15 y 24 años.





Publicado en www.agesor.com.uy