miércoles, 17 de abril de 2013


Periodistas aprobaron su Código de Ética



* “El 95% de los consultados indicó que era necesaria la creación de un Código de Ética Periodística y un mecanismo de auto-regulación”.




MERCEDES
ALDO DIFILIPPO



El pasado viernes la  Asociación de la Prensa Uruguaya  (APU)  en Montevideo aprobó el  Código de Ética Periodística. Se trata de una instancia histórica para la profesión donde profesionales de todos los medios elaboraron y discutieron este documento, luego que se realizaran varias instancias de intercambio de opiniones e incluso que un borrador estuviera a consideración para la discusión pública a través de Internet.
En la oportunidad el periodista Edison Lanza recordó que "este proceso arrancó hace casi un año, con la iniciativa de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU), pero también de otras organizaciones vinculadas a la comunicación como el Centro de Archivos y Acceso a la Información Pública (CAinfo) y el Grupo Medios y Sociedad (GMS), con el patrocinio de UNESCO, a los efectos de que reflexionáramos en su momento acerca de la necesidad de encarar el debate sobre la necesidad de un mecanismo de auto-regulación para la profesión periodística". Recordando que  “fueron convocados periodistas en actividad para las mesas de debate y d
iscusión, que tuvieron lugar a través de los talleres. Se hizo foco en cuáles son los problemas que el código debería abordar, traduciéndose después ese material en una larga encuesta que se hizo vía web para consultar a la mayor cantidad de periodistas posibles, con el objetivo de legitimar el proceso y también tener insumos para la redacción del texto final, habiéndose recogido en total 257 opiniones de periodistas de todo el país. El 95% de los consultados indicó que era necesaria la creación de un Código de Ética Periodística y un mecanismo de auto-regulación”.


El Código

En el preámbulo se puntualiza que las recomendaciones incluidas en este documento  “apuntan a fortalecer el ejercicio de un periodismo de calidad, desde la búsqueda y difusión de información, la cobertura de hechos, el rigor informativo, el uso correcto e inclusivo del lenguaje, el equilibrio periodístico y el respeto irrestricto hacia las comunidades y las personas con independencia de su sexo, pertenencia étnica, creencias religiosas, preferencias sexuales o aspecto físico. También promueven el respeto a la privacidad y la dignidad de las personas, sin perjuicio del derecho de los periodistas a investigar y difundir información de interés público o que refiera a funcionarios o personas públicas”.
El documento incluye un capítulo sobre  el “Compromiso con la libertad de expresión y el derecho a la información”, considerando que “La libertad de expresión y el derecho a la información constituyen derechos fundamentales reconocidos como tales por la legislación nacional e internacional vigente, cuyo titular son todas las personas”. El tercer capítulo tiene que ver con los “Principios de actuación” que tiene que ver con las buenas prácticas en el manejo de la información, el derecho a la privacidad de las personas, el respeto a la propiedad intelectual, y el uso de la imagen, entre otros aspectos. Un capítulo especial merecen los conflictos de intereses a los que están sometidos los profesionales de los medios, poniendo especial foco en que “es recomendable evitar el desempeño simultáneo de otras tareas remuneradas vinculadas a la comunicación, en dependencias de cualquier organismo público, empresa privada, grupo político u organización no gubernamental”.
También, en otro capítulo el documento hace recomendaciones en cuanto al equilibro en el tratamiento “de género, utilizando lenguaje neutro y no sexista que evite estereotipos y contemple la diversidad”, entre otros aspectos. Un capítulo especial en este Código tiene que ver con la niñez y adolescencia, y el tratamiento informativo de esta temática; y también a las nuevas tecnologías de la información.



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Un código de referencia

“Este cuerpo de sugerencias éticas constituye, en definitiva, un mecanismo de autorregulación del periodismo. Aspiramos, por tanto, a que los medios de comunicación que desarrollan actividades periodísticas también lo adopten como un código de referencia o, en su caso, hagan públicos los mecanismos de autorregulación que guían su labor profesional así como los instrumentos para que el público pueda exigir explicaciones”.





PERIODICO CENTENARIO, 15/ABRIL/2013