lunes, 23 de julio de 2012

Los NN del
Panteón policial



Aldo Roque Difilippo

Un hombre y una mujer fueron enterrados como NN en el Panteón Policial, en 1977. Los llevaron al Cementerio personal de la Dirección de Investigaciones. ¿Por qué? ¿Por orden de quién?




Fueron rotulados como NN, y para borrar el rastro los enterraron en el Panteón Policial, sin inscripciones. Permanecieron allí durante 34 años, pero tarde o temprano la verdad aflora. Ahora sabemos que fueron un hombre y una mujer. Resta saber sus identidades, quien los llevó hasta allí y por orden de quién. Pero todo es cuestión de tiempo



Los restos hallados en el Panteón Policial en 2011 y que fueron sepultados como NN durante la pasada dictadura cívico militar, corresponden a un hombre y una mujer, aunque por que momento se desconoce su identidad y otros detalles de cómo llegaron allí. 

Si bien el avance en la investigación ha sido lento @gesor pudo conocer algunos detalles de la investigación, estando en condiciones de adelantar que los restos óseos encontrados en el urnario del panteón policial corresponden a una pareja la que fue dejada allí por personal de la Dirección de  Investigaciones  en el año 1977.

Como se recordará meses atrás el año pasado una investigación periodística iniciada por nuestro compañero de tareas Juan Correa, identificó  en el urnario N° 43 del panteón policial del Cementerio de Mercedes a dos urnas rotuladas como NN. Lo llamativo de este caso es que en el libro de inhumaciones del Cementerio Mercedes, con fecha 14 de marzo de 1977  solamente figuran con el rótulo de “restos varios” con el sugestivo agregado “envió Dirección Investigaciones”. En tanto en el fichero donde se registran los movimientos en los diferentes nichos solo figuran como “2 desconocidos”





2 desconocidos
   Como es de rigor en el manejo de las diferentes sepulturas, se llevan dos registros donde quedan asentados los movimientos, el libro de inhumaciones que queda en el Cementerio y una libreta  también se registran los cambios que se han registrados y que una vez completada pasa al archivo en la Intendencia de Soriano. Es decir en esa libreta también se registras movimientos que se realizan en cada tumba, es decir nuevas inhumaciones, o reducciones. 
Esa libreta correspondiente al año 1977, misteriosamente no aparece donde debería estar, quedando como registro de estas dos tumbas NN, el libro de inhumaciones que expresa “restos varios (envió Dirección Investigaciones)” con el agregado “al urnario”, y la ficha N° 41 donde consta “2 desconocidos”.
Como consecuencia de la investigación periodística y de una denuncia presentada en el Juzgado letrado de 1° Turno de Mercedes, la Jueza María del Carmen Roybal determinó  que preventivamente esas dos urnas fueran lacradas y enviadas  al Instituto Técnico Forense para su estudio. Paralelo a ello la Secretaría de Seguimiento de la Comisión para la Paz también tomó intervención en el caso, delegando un par de técnicos que estuvieron realizando un relevamiento en el Cementerio local, intentando dar con algunos indicios que permitieran arrojar alguna otra línea para aclarar  este caso.
Como  se sabe la segunda mitad de  la década de los 70  fue el tramo más duro de la dictadura, tanto en Uruguay como en Argentina, al punto que la mayoría de los detenidos desaparecidos de Soriano corresponden a este período.

Cruzando datos
   La Investigación encarada por el Instituto Técnico Forense y la Secretaría de Seguimiento de la Comisión para la Paz ha  avanzado relativamente poco. Aunque una fuente cercana al caso  informó a @gesor que “sin dudas se trata de un hombre y una mujer” los cuerpos  hallados en el urnario policial. Lo que resta determinar ahora, además de la identidad de estas dos personas, son las circunstancias en que llegaron al Cementerio local, y por qué la Dirección de Investigaciones los llevó allí. La anotación en el libro de inhumaciones es clara “envió Dirección Investigaciones”. Seguramente el funcionario que lo registró tuvo esa precaución, intuyendo una futura investigación.
La Secretaría de Seguimiento de la Comisión para la Paz, entre otras cosas, viene intentando cruzar datos con otros registros, con la finalidad de poder determinar si podrían corresponder a presos políticos denunciados como detenidos desaparecidos, y también intentando delimitar quién  estaba al frente de la Dirección de Investigaciones en ese período, para así reconstruir la cadena de mando que pudiera aportar algún indicio en este caso.